Pelamos la calabaza, le quitamos las semillas y la cortamos a trozos de la medida de un bocado. Intentaremos que queden todos iguales para que se cocinen por igual.
Podemos freír los trozos de calabaza en abundante aceite hasta que estén bien crujientes o podemos asarlos al horno. Nosotros hemos optado por cocinarlos al horno, a 180º, con un chorrito de aceite por encima, sal y pimienta.
¡TRUCO! Asamos al horno 20 minutos a 180º. Y luego subimos la temperatura a 200º durante 10 mintuos más. De este modo quedarán más crujientes.
Cuando la calabaza esté bien dorada, sacamos del horno y servimos con la Salsa Brava.