Descubriendo la Dieta «Okinawa»

Descubre los secretos de la Dieta Okinawa, una forma de alimentarse saludable y equilibrada que ha inspirado al mundo entero con sus beneficios. No es una moda, es sencillamente el estilo de vida de los habitantes de esta isla de Japón, Okinawa, cuya población es conocida por su alta longevidad.

Esta dieta, rica en nutrientes y basada en alimentos frescos, promueve no solo la salud física, sino también el bienestar emocional. Se trata de una dieta antiinflamatoria, basada en las plantas, de la población más longeva del mundo. Esta dieta no solo es nutritiva, sino que también promueve hábitos saludables a largo plazo.

La dieta tradicional de Okinawa es la más baja en grasas (sobre todo saturadas) y la más alta en hidratos de carbono. De hecho, las proporciones de macronutrientes en la dieta Okinawa se inclinan en gran medida hacia los hidratos de carbono de buena calidad (como las batatas, otros tubérculos y verduras de hoja verde), con un 85% de hidratos de carbono frente a un 9% de proteínas y un 6% de grasas, incluidos los ácidos grasos Omega 3.

Como ya hemos comentado, en la dieta tradicional de Okinawa, el hidrato de carbono básico es la batata, rica en antioxidantes (no solo la variedad naranja, sino también la morada y la blanca), en lugar del arroz, como en la dieta japonesa.

En Okinawa, el pescado se convierte en un protagonista en la mesa, consumiéndose alrededor de tres veces por semana. Siempre se acompaña de vegetales, moluscos, frutas, cereales integrales, arroz y algas. Contrastando con ello, los lácteos, el azúcar y la carne roja no encuentran cabida en esta dieta. Las raciones se sirven en platos pequeños, invitando al comensal a saborear cada bocado.

En la denominada “dieta de la vida eterna”, algunos alimentos quedan excluidos, como los embutidos, ciertas frutas, frutos secos y semillas. Además, la carne de vaca, el tocino y el jamón, al ser ultraprocesados, también se eliminan. Huevos, cereales para el desayuno y aceites se suman a la lista de prohibidos

Algunos principios clave de esta dieta son:

  1. Alimentos frescos y locales: Se priorizan las verduras, especialmente las de color verde oscuro, como el repollo y las espinacas, así como las batatas y otras raíces.
  2. Poca carne: El consumo de carne es limitado, enfocándose más en pescado y pequeñas cantidades de carne magra.
  3. Bajo en calorías: La dieta es baja en calorías, pero rica en nutrientes. Se recomienda no comer hasta sentirse completamente lleno.
  4. Soja y tofu: Se incluyen productos de soja, como el tofu, que son buenas fuentes de proteína.
  5. Grasas saludables: Se utilizan grasas saludables, como el aceite de sésamo, en lugar de grasas saturadas.
  6. Cereales integrales: Se prefieren los cereales integrales, como el arroz integral, en lugar de los refinados.
  7. Hortalizas y algas: Las algas son un componente importante, aportando minerales y otros nutrientes.
  8. Estilo de vida activo: Además de la alimentación, el estilo de vida es crucial; la actividad física y el bienestar social también juegan un papel relevante en la salud de los habitantes.

Además de los alimentos, la dieta Okinawa también enfatiza otros aspectos basados en costumbres ancestrales:

1. Adopta un Ikigai · Un Ikigai es un propósito en la vida, un objetivo que da sentido a la existencia. Los ancianos de Okinawa pueden explicar la razón por la que se levantan cada mañana. Les proporciona sentimiento de responsabilidad y de ser necesarios para la comunidad hasta con más de 100 años.

2. Cuida un huerto · Prácticamente todos los centenarios de Okinawa cuidan actualmente o han cuidado un huerto que les proporciona hortalizas frescas, les mantiene activos físicamente y les relaja. 

3. Planta un jardín medicinal · En los huertos no faltan plantas medicinales como la artemisa, el jengibre y la cúrcuma. Las tres plantas poseen propiedades y reconocida eficacia como antioxidantes, antiinflamatorias y fortalecedoras de las defensas. Los ancianos las consumen diariamente.  

4. Forma parte de un Moai · Los habitantes de Okinawa forman grupos de amigos que se reúnen y prestan ayuda mutua. Son auténticos grupos de apoyo emocional que ofrecen todo tipo de ayuda, incluyendo la de tipo económico. Contribuyen a sentirse aceptados, útiles y seguros frente a las adversidades. Nunca se sienten solos. 

5. Disfruta del sol · El clima de Okinawa es soleado y sus habitantes lo disfrutan. Pasando tiempo al aire libre sintetizan vitamina D que fortalece los huesos y la salud en general. 

6. Permanece activo · Los viejos de Okinawa son caminadores y jardineros. Dentro de las casas tienen poco mobiliario, toman la comida o se sientan para relajarse sobre tatamis en el suelo. Las personas mayores se sientan y se levantan del suelo docenas de veces al día, lo que contribuye a su flexibilidad y fortaleza física. 

7. Mantén la serenidad · Los habitantes de Okinawa tienen un carácter peculiar. Se mantienen enteros ante las penurias, siempre amables y sonrientes, disfrutan de los placeres sencillos. Los ancianos son especialmente simpáticos y su compañía agrada a los más jóvenes que permanecen a su lado.

Aprende a incorporar sus principios a tu estilo de vida diario, adoptando hábitos que te permitan disfrutar de una vida más larga, plena y llena de vitalidad. Al hacerlo, no solo mejorarás tu salud, sino que también cultivarás una conexión más profunda con los alimentos que consumes y con tu propio cuerpo.

Olivera d'Atenea
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